|
El nuevo
Siglo minero
 |
La tecnología de los s. XIX y XX pobilitó nuevos métodos de extracción, manipulación y transporte de minerales. Las minas volvieron a rendir. Se construyeron ferrocarriles, cables, descargaderos, poblados, acueductos, faros y carreteras.
Una
apariencia de prosperidad volvía a las tierras del Cabo de Gata, la población aumentó a 14.000 habitantes (1900). Es la época de las canteras de plomo, cuando cables transportadores iban desde los riscos del Colativí y Huebro hasta Cabo de Gata, y el ferrocarril de Lucainena llevaba mineral al descargadero de Agua Amarga. |
Duró hasta 1930, cuando
comienza la fase del oro en Rodalquilar. Al iniciarse la explotación los
vecinos llegaban al millar, al finalizar, en los años 60, el poblado estaba
abandonado. Hoy, al igual que la explotaciones de erra Alhamilla, son sólo
testigos lenciosos del pasado.
Rodalquilar ofrece los elementos
propios de la explotación de un yacimiento de oro: poblado de trabajadores,
con iglea y viviendas de sabor colonial, escuela, cuartel, almacenes, edificio
de lavado, molido y pulverización, bancadas para la cianuración,
cubas cilíndricas de precipitación, grandes estructuras de hormigón
armado teñido en tonos rojizos por efecto del óxido y un paisaje
de roca lavada en forma de pequeños cañones. Es un ejemplar de arqueología
industrial de insólita y sugerente belleza.
La
historia de la comarca de Níjar, desde 1970, aún está en
fase de cristalización.
|