Jardín botánico el Albardinal
El Albardinal El Albardinal

Flora de Cabo de Gata

Encuadrada en la unidad biogeográfica murciano – almeriense, la comarca de Níjar presenta peculiaridades climáticas (subárido con alta humedad media y elevada evaporación y exposición solar) y edafológicas con suelos y relieve volcánico de escasa fijación, que condicionan la presencia de una débil vegetación capaz de aprovechar la pluviosidad (climatófila) y una vegetación edáfica (que no depende de la lluvia, adaptándose al suelo o a las precipitaciones ocultas para sobrevivir ) de gran variedad y riqueza.

Es un piso de vegetación mediterránea térmica que representa aquí una de las unidades florísticas más peculiares de la Península con numerosas curiodades, como el palmito (Chamaerops humilis), única palmera autóctona del continente, el lentisco, los arcos y azufaifos (Ziziphus lotus), prodigiosa adaptación al medio.
Haremos una clara distinción en 4 biotopos

Zona árida:
Arenas volcánicas y acantilado litoral, dunas, arenales y saladares.
En la zona de influencia del oleaje viven algunos líquenes especializados y pequeñas algas.
Son acantilados de pared vertical donde hallamos algún reducto vegetal en cavidades y rellanos.
Es vegetación cormofítica adaptada a soportar la salinidad, como el hinojo marino (Crithmum maritimum) y las saladinas, (Lycium intricatum).
En las playas, donde pueden llegar restos orgánicos con el oleaje, encontramos la oruga de mar (Cakile marítima).
Las dunas embrionarias del litoral, albergan una vegetación escasa y muy pobre en gramíneas, entre las que domina la Algodonosa compuesta (Otanthus Maritimus) y el Elymus Factus.
En la banda interior guiente, la de las dunas móviles, podemos ver gramíneas como el Barrón (Ammophila arenaira arundinacea).
Aún más alejados del agua, las dunas semifijas, con la presencia de especies camefíticas, como la Bolina o Pegamoscas (Ononis natrix ramosma).
En las dunas fijas, hallamos tarayales de Tomarix boveana y especies halófilas como la Limonium delicat um, y donde hay mayor humedad, los almajos grandes (sosa alacranera) como la Sarcocomia fruticosa que en esta banda podemos encontrar en las charcas salobres más perstentes.

El pastizal
También llamado “barronal” y “matorral bajo”, entre los que destaca la cúpula del azufaifo, micromundo bajo el que se ocultan numerosas especies vegetales y animales, se hallan aquí junto al mar.
Finalmente, en la zona superior de los acantilados y en las laderas volcánicas, tenemos el “comical”, los “retamales” y algún “lentisco” testigo de una anterior abundancia.
Bosquecillos de palmitos y espinos negros alternan con los tomillares, efedras, bufalagas, pegamoscas, oroval, etc. completando con su marcado carácter noteafricano un paisaje único en Europa.
Es aquí donde se desarrollan la mayoría de especies de vegetación edáfica con variedades únicas en el mundo (Teucrium charidemi, Antirrhinum charidemi) y donde hallamos la avifauna acuática, centrada mayoritariamente en el área de reserva de Las Marinas – Amoladeras y la antigua albufera que forma hoy las salinas de Cabo de Gata.

Zona esteparia
El matorral y el bosque bajo espinoso (las ramblas, La Serrata y las lomas y barrancos de laderas de monte).
El espartal, aulagar y tomillar componen las vastas extenones de matorral de degradación (vegetación adaptada a la presencia humana) que, desde la tala y quema de la débil base boscosa preexistente (matorral leñoso alto), domina las laderas y lomas de prácticamente toda la comarca.
A pesar de su indudable interés botánico, configura la zona de paisaje más insulso, alegrado por pequeños oas de palmeras, chumberas y pitas o agaves de alto pitaco, junto a testigos aislados de viejos olivares, almendrales e higueras.

Zona seca de huertas:
El árbol (El Colativí, Níjar y las huertas del litoral, Fernán Pérez, las Hortichuelas, el Pozo de los Frailes.
Los pequeños enclaves boscosos de Genoveses, San José, barranco del Negro, Albaricoques, Agua Amarga_) Cerca del Colativí se puede encontrar restos de antiguos bosques de encinas y pequeñas agrupaciones arbóreas testigo de épocas más lluviosas.

Es desde el Colativí hacia el sur por las laderas de erra Alhamilla, en Inox, Huebro y La Villa, donde encontramos las mejores condiciones de suelo y humedad de la comarca.
El agua de los manantiales, la sombra de los riscos y la labor agrícola han favorecido la aparición del mayor “oasis verde” de la comarca, donde podemos encontrar ejemplares de olmo, algarrobo, castaño, nogal, eucalipto, pinos, ganados, olivos, higueras, palmeras y por supuesto, una gran variedad de frutales y árboles de regadío entre los que domina el naranjo.
Los huertos y bancales en monte alto mantienen testimonio de cultivos y arbolado de secano que alternaba con especies autóctonas.
También aquí se lindan y sujetan a menudo los bancales con chumberas y pitas. Junto a las acequias y los barrancos regados está el junco, la caña y un sinfín de flores, plantas olorosas, a robustos y trepadoras.
La altura y la mayor humedad, así como la diferencia de temperatura hacia valores más bajos, propician un leve descenso en la fauna de invertebrados, más patente en las zonas de cultivo intensivo y debido al fumigado agrícola, siendo en general la misma ya descrita.

21 de julio de 2016
degata

1 Response

  1. 7 enero, 2017

    […] en España. Posee además endemismos como el dragoncillo de Cabo de Gata o la clavelina del Cabo. Más información. Si le interesa la botánica, puede visitar el jardín botánico del albardinal de […]

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